América Latina en la geopolítica del poder

La constitución de un Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) en todo el Continente, o el avance parcial de iniciativas subregionales del mismo tipo, conlleva modificaciones sustanciales no sólo en la libre circulación de mercancías producidas en condiciones abismalmente diferentes sino, sobre todo, en la normatividad general de la zona y, con ello, en los ámbitos de acción de los sujetos, en el carácter y margen de maniobra de las instancias y en las atribuciones políticas de los pueblos y naciones firmantes.

La guerra como razón del mundo que queremos transformar

Los últimos años del Siglo XX estuvieron marcados por profundos cambios en todas las dimensiones de la vida social conformando propiamente una nueva fase en la historia del capitalismo: la neoliberal. Durante este periodo el planeta entero, a pesar de las enormes diferencias culturales e históricas regionales, quedó articulado a un enorme mecanismo de reproducción global ordenado desde Estados Unidos, el centro indudable del poder mundial.

Estrategias de construcción de una hegemonía sin límites

A partir del 11 de septiembre de 2001 se hace evidente un cambio en la política internacional que difícilmente podría concebirse como una respuesta al ataque a las torres gemelas de Nueva York. El cambio en la orientación, mecanismos, tónica y estilo en el juego del poder que se despliega desde entonces es mucho más profundo que lo previsible para una simple reacción inmediata ante un atentado, aun si éste alcanza las dimensiones del ocurrido en el World Trade Center más importante del mundo.

La Triple Frontera en la mira del imperio

En el contexto actual, la Triple Frontera es una de las regiones amenazadas por la hegemonía norteamericana. No es casual que uno de los países de la región, Paraguay, sea el que concedió la inmunidad a las fuerzas armadas estadounidenses para realizar maniobras conjuntas con militares de ese país. Esa inmunidad, otorgada a través de una ley aprobada por el Congreso paraguayo en diciembre de 2004, implica la imposibilidad de cualquier tipo de juzgamiento por parte de la justicia paraguaya hacia los contingentes militares extranjeros.