La guerra como razón del mundo que queremos transformar

El Siglo XXI, después de treinta años de reestructuración neoliberal, parece haber iniciado con un desplazamiento del eje ordenador desde la producción y el mercado, donde las normas parecían ir estableciéndose de manera “natural” (con intervención de la “mano invisible”), hacia instancias explícitamente disciplinadoras como las militares. ¿Es reversible este desplazamiento? ¿Indica el inicio de un cambio de fase? ¿Estaremos pasando del neoliberalismo al neofascismo? ¿Es éste el único mundo posible? ¿Es el capitalismo el fin de la historia o dónde están las historias libertarias? ¿Se pueden construir las condiciones que hagan posible la utopía de un mundo donde quepan todas las utopías? ¿De un mundo donde quepan todos los mundos? ¿Es posible trascender el capitalismo? ¿Es posible imaginar relaciones humanas sin capitalismo? ¿sin relaciones de poder?

Encaminarnos a la búsqueda de respuestas a través de la construcción o recreación de visiones del universo-mundo sobre otras bases epistemológicas es ya un indicio de la insubordinación que va dibujando los límites históricos del capitalismo como sistema de organización social. Es una señal de los tiempos que llevan a los pueblos indios, entre otros, a levantarse contra el colonizador antiguo y moderno. Las rebeliones se suceden en todos los continentes mostrando apariencias diversas: cada uno se levanta por sus propios sueños y contra sus opresores cercanos; todos contra la guerra del gran hegemón, todos contra la guerra permanente que impone el capitalismo.

Pero ¿cómo entender el mundo hoy? ¿en qué contexto y ante qué surgen las rebeliones? ¿y quiénes somos nosotros, los insubordinados?

Publicado en Varios Reforma ou revolução (São Paulo: Expressão Popular), 2004, pp. 19-38.